El Consorcio BUCLE (que agrupa a las bibliotecas de las universidades de Burgos, León, Valladolid y Salamanca) ha organizado la “Semana del Sexenio en BUCLE”. Cinco jornadas formativas online independientes para complementar la orientación ya ofrecida por las bibliotecas y dotar al personal investigador de los recursos y herramientas necesarios para su participación en la convocatoria de sexenios de 2025 de la ANECA.
La primera jornada celebrada hoy ha presentado un marco general y las claves de esta nueva convocatoria. “Lo más importante es que el personal investigador salga de la formación de hoy conociendo algunos conceptos básicos como la ciencia abierta, el depósito en los repositorios institucionales, el manejo del informe del portal, la bibliometría narrativa…” ha afirmado Sonia Santiago Román, de la Coordinación de Servicios Bibliotecarios de Apoyo a la Investigación de la Universidad de Salamanca.
Entre los cambios más relevantes, Santiago Román destacó la modificación de los plazos de presentación, que este año serán distintos para el personal funcionario y el personal laboral. También subrayó los requisitos vinculados a la ciencia abierta, como el depósito obligatorio de las aportaciones en repositorios institucionales, temáticos o generalistas de acceso abierto. En este sentido, recordó que, desde la pasada convocatoria, ya no es necesario adjuntar los archivos PDF de los trabajos, sino el identificador persistente asignado por el repositorio, como el DOI o el Handle, lo que simplifica la gestión documental y refuerza la trazabilidad de la producción científica. “Los propios investigadores pueden descargar un informe de indicios y visibilidad de su investigación desde los portales de producción científica, así como una guía de uso del informe”, recordó.
Asimismo, al abordar los errores más frecuentes entre quienes se enfrentan por primera vez a estos criterios, puso el foco en la importancia de interpretar correctamente los indicadores y distinguir entre las métricas a nivel de aportación (citas y relevancia, independientemente de dónde se haya publicado) y las del medio de difusión (revista, editorial…). También señaló como habitual “pensar que si la aportación está en abierto en la página de la revista ya no es necesario subirla a un repositorio”, también fue puesta de relieve.
Por último, la ponente aseguró que “la narrativa debe ser una labor propia del investigador”, aunque precisó que “desde las bibliotecas le facilitaremos herramientas de ayuda y el asesoramiento necesario, tanto en el desarrollo de la bibliometría narrativa y en la búsqueda y justificación de los indicadores”.



